A pesar de todo amo a mi Gotita
Tengo una perrita, a la cuál le otorgue el nombre de Gotita, la conocí desde el día en que nació, que fue un 26 de marzo del 2,003, tan pequeñita, tan indefensa, tan tierna que me enamore de ella desde que la vi.
Ha estado conmigo a lo largo de estos 10 años, cuándo estoy triste ella se acerca a mi y me lame, me mira con sus tiernos ojos cafés y es como si dijese "Tranquila, todo estará bien, yo estoy aquí contigo", cosa que a veces las personas nunca hacen.
Por las mañanas, espera afuera de la puerta de mi cuarto hasta que yo salga para ella también salir. Es hermoso verla mover la cola y tener esa expresión de felicidad cuando me ve. Me encanta la mezcla de su color blanco y negro, sus orejas largas y peludas y cómo su cola se enrolla hacia arriba.
Hace poco más de dos años, la Gotita estaba afuera, (desde pequeña la educamos para que pudiera estar en la calle y caminar una o dos cuadras y luego regresar sin perderse o desviarse, así que no nos preocupamos si ella anda paseando por allí) frente a la casa, a la orilla de la calle, y pasaron dos jóvenes en una moto y la atropellaron, yo estaba estudiando, así que no me encontraba en casa, los únicos que estaban eran mi madre y mi hermanito.
Cuando escucharon el ruido salieron a ver y la encontraron tirada, ensangrentada, sin moverse, pensaron que estaba muerta, mamá la recogió y la puso en la cera, parecía que no respiraba, mi hermanito estaba muy preocupado, diciendo "se murió la Gotita", mi madre le dijo a mi hermanito que orara por la Gotita, así que le puso sus manitas y oro por ella (gesto de fe que me hubiera encantado ver).
Luego la perrita abrió sus ojitos, uno estaba lleno de sangre, las personas se acercaron a ver tratando de ayudar, mi mamá la llevó al veterinario, allí le dieron medicamento, cuándo yo regresé de estudiar me contaron todo y la encontré acostadita con un ojo cerrado, pensamos que lo perdería, pero a los pocos días lo abrió y mostraba estar sana.
Hace unos cuantos meses el ojo afectado se ha tornado gris, lo que comúnmente llaman en las personas "nube" le hemos aplicado medicamento pero no ha mejorado, a pesar de todo, el comportamiento de ella no ha cambiado, sigue siendo la misma tierna y feliz Gotita. Siempre he notado como es de coqueta con los otros perros no importa su tamaño, ella les mueve la cola y pasea alrededor de ellos, es graciosa verla conquistando a un dogo o a un doberman.
A ella no parece importarle haber perdido la vista en un ojo, y los demás perros parecen no darse cuenta ¡Ojalá y fuera así con las personas! Mi Gotita sigue siendo la misma, aún corre, ladra, gruñe, mueve la cola y coquetea con los perros, su esencia no ha cambiado y yo la sigo amando. Al pensar que la pude haber perdido ese día, afirmo que prefiero tenerla con el ojo así a no tenerla, porque ella se comporta conmigo siempre cariñosa.
A pesar de todo, la sigo amando. Muchas veces las personas no agradecemos nuestra existencia y como Dios nos ha guardado hasta ahora, aunque hallas perdido la vista, los brazos, las piernas, algún órgano o a tus seres queridos no desmayes, no te detengas, sigue amando porque sólo el amor nos permite trascender.
